Características principales
- Follaje: Forma matas erguidas y compactas de hojas delgadas que presentan un marcado matiz gris plateado o azul claro muy luminoso bajo el sol.
- Floración: A finales del verano produce espigas sutiles con tallos rosados que, al madurar y secarse, adquieren un aspecto algodonoso y blanco-plateado muy ornamental que persiste durante todo el invierno
- Estructura invernal: Uno de sus mayores atractivos es que mantiene su porte vertical y sus tonos rojizos o bronce durante los meses fríos, aportando volumen y movimiento al jardín cuando otras plantas decaen.
Requisitos de cultivo
- Luz: Requiere pleno sol obligatorio. Si se planta a la sombra, pierde su coloración plateada característica y sus varas tienden a tumbarse.
- Suelo y riego: Es sumamente resistente a la sequía. Prospera en suelos pobres, arenosos o pedregosos, siempre que tengan un excelente drenaje. No tolera los suelos compactos o encharcados, los cuales pudren sus raíces rápidamente.
- Rusticidad: Soporta fríos extremos y heladas intensas sin inconvenientes, tolerando temperaturas de hasta -30 °C (Zona 3).
Mantenimiento y uso en diseño
- Poda: Se debe podar a ras del suelo a finales del invierno (o principios de la primavera), justo antes de que comience a brotar el nuevo follaje. Se recomienda dejarla sin podar durante los meses fríos para disfrutar de su silueta invernal.
- Paisajismo: Queda excelente combinada en canteros de estilo naturalista (tipo prairie) junto a herbáceas perennes de colores intensos, como equináceas, ásters, salvias o rudbeckias.