🌿 Especialistas en plantas xerófilas para jardines sustentables.


La Salvia greggii blanca (también conocida como Salvia greggii 'Alba' o salvia de otoño blanca) es un arbusto perenne de porte bajo, altamente valorado en paisajismo por su rusticidad, bajísimo mantenimiento y floración continua desde la primavera hasta las primeras heladas del invierno.

Características principales

  • Floración: Produce pequeñas flores de color blanco puro. Atraen de forma masiva a colibríes, abejas y mariposas.
  • Follaje: Sus hojas son pequeñas, de color verde oscuro, brillantes y desprenden un aroma cítrico o mentolado muy agradable al rozarlas.
  • Tamaño: Suele alcanzar entre 50 y 80 centímetros de altura y un ancho similar, formando matas redondeadas y compactas

Requerimientos de cultivo

Luz: Requiere pleno sol para florecer en abundancia. Puede tolerar media sombra, pero su estructura se volverá menos densa

Suelo: Es fundamental que tenga un excelente drenaje. Prefiere suelos sueltos, arenosos o pedregosos y sufre mucho en tierras arcillosas que retienen humedad

Riego: Bajo a moderado. Una vez establecida es sumamente resistente a la sequía. Evita por completo el encharcamiento

Resistencia al clima: Soporta muy bien el calor extremo. Tolera heladas moderadas de hasta -7 °C o -12 °C (según la variedad); en inviernos crudos puede perder la hoja, pero rebrotará con fuerza en primavera

Para evitar que se vuelva leñosa, desprolija o "paluda" (con tallos largos y pelados), requiere dos intervenciones básicas:

Poda de fin de invierno: Realiza una poda drástica a fines del invierno (dejándola a la altura de un puño o unos 15-20 cm del suelo) para forzar brotes nuevos, compactos y vigorosos desde la base

Poda de verano (opcional): Un pequeño recorte a mitad de su altura en los meses de verano estimula una segunda oleada masiva de flores hacia el otoño


La Salvia greggii blanca (también conocida como Salvia greggii 'Alba' o salvia de otoño blanca) es un arbusto perenne de porte bajo, altamente valorado en paisajismo por su rusticidad, bajísimo mantenimiento y floración continua desde la primavera hasta las primeras heladas del invierno.

Características principales

  • Floración: Produce pequeñas flores de color blanco puro. Atraen de forma masiva a colibríes, abejas y mariposas.
  • Follaje: Sus hojas son pequeñas, de color verde oscuro, brillantes y desprenden un aroma cítrico o mentolado muy agradable al rozarlas.
  • Tamaño: Suele alcanzar entre 50 y 80 centímetros de altura y un ancho similar, formando matas redondeadas y compactas

Requerimientos de cultivo

Luz: Requiere pleno sol para florecer en abundancia. Puede tolerar media sombra, pero su estructura se volverá menos densa

Suelo: Es fundamental que tenga un excelente drenaje. Prefiere suelos sueltos, arenosos o pedregosos y sufre mucho en tierras arcillosas que retienen humedad

Riego: Bajo a moderado. Una vez establecida es sumamente resistente a la sequía. Evita por completo el encharcamiento

Resistencia al clima: Soporta muy bien el calor extremo. Tolera heladas moderadas de hasta -7 °C o -12 °C (según la variedad); en inviernos crudos puede perder la hoja, pero rebrotará con fuerza en primavera

Para evitar que se vuelva leñosa, desprolija o "paluda" (con tallos largos y pelados), requiere dos intervenciones básicas:

Poda de fin de invierno: Realiza una poda drástica a fines del invierno (dejándola a la altura de un puño o unos 15-20 cm del suelo) para forzar brotes nuevos, compactos y vigorosos desde la base

Poda de verano (opcional): Un pequeño recorte a mitad de su altura en los meses de verano estimula una segunda oleada masiva de flores hacia el otoño

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